La Colectiva ha sido concebida como un espacio abierto y horizontal de reflexión, crítica e intervención social feminista.
Las feministas de esta colectiva trabajamos por una vida digna, autónoma, placentera y en libertad para todos y todas.

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jueves, 23 de octubre de 2008

Carta: Madre exige derecho de aborto clínico

“En concreto, quisiera aclarar que considero que el debate sobre la legalización del aborto es absolutamente legítimo en un país democrático como el nuestro. Sin embargo, mi intención es circunscribirlo a la legalización del aborto no a todo evento, sino más bien, a la posibilidad que la actual normativa otorgue una solución a situaciones –como la mía– en que el hijo que llevo dentro, no tiene posibilidad alguna de sobrevivir.

No se trata de analizar el tema desde la perspectiva de un bebé con discapacidad, sino de un bebé que es posible que viva un lapso de tiempo bastante menor (puede incluso no nacer), pero que (si nace) no podrá sobrevivir por su propia cuenta y que, lamentablemente, está condenado a morir.
En estas circunstancias, y sólo en estas circunstancias, considero que nuestra sociedad debe permitir a la madre –en nombre de la libertad y basados en nuestra capacidad de seres racionales– optar por intervenir clínicamente un embarazo para interrumpir una vida –eso es un hecho– que, en otras palabras, significa apurar un desenlace, tristemente, inevitable.

En efecto, si mi hijo llega a nacer, no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir, razón por la cual, según entiendo, no recibe asistencia médica, por lo que, en la práctica, las consecuencias son idénticas, salvo el desgaste emocional y sicológico –que se acerca a un calvario absolutamente extremo– por el que deben pasar las madres como yo, que se ven enfrentadas a un embarazo como el mío.
Soy católica y no ha sido fácil todo este proceso desde mis convicciones religiosas. Sin embargo, estoy convencida que no soy una mala persona al querer interrumpir una vida que –reitero– no podrá ser, en beneficio de mi salud.

Ésta es una espera que no tiene ninguna justificación racional. Entiendo a quienes dicen que, desde sus puntos de vista filosóficos, no corresponde dar prevalencia a mi salud, por sobre la vida de otro ser, pero ¿no existen en mi situación, razones suficientes para argumentar que no se está atentando contra una vida, sino que sólo se estarían utilizando los medios médicos para apurar un desenlace que ni yo ni la ciencia pueden remediar?

Quizá también he pensado en lo injusto que es para los que no tenemos los recursos económicos para financiar un aborto ilegal en nuestro país o, para viajar a algún país en que la práctica de este tipo de aborto, no está prohibido por la ley. Estoy absolutamente conciente que esto no es justificación de nada (no se puede justificar algo por el sólo hecho que existe), pero sí creo que refleja absolutamente nuestra idiosincrasia chilena en la que el cinismo y doble estándar están muy arraigados.

Quisiera terminar, reiterando que este embarazo ha sido lo más complicado que me ha tocado vivir. Me ha hecho cuestionarme muchas cosas. Sin duda, que esta situación extrema me hará más fuerte, pero quizá también me genere traumas y dolores que pudieran evitarse si nuestro país se abriera al debate - en forma honesta, bajo situaciones reales como la mía y no en simples abstracciones filosóficas– y autorizara a las madres a optar por lo que creen, desde sus propias y libres concepciones morales, lo más apropiado en una situación difícil y extrema como la que me ha tocado vivir.
Espero que el debate se de y que el medio de comunicación en el que te desempeñas, liberal y pluralista como creo que es, aporte en este sentido. Desde agradezco infinitamente. Muchas gracias”.

Atentamente,
Karen Espíndola

22/10/2008


Publicado en http://www.theclinic.cl/2008/10/22/carta-madre-exige-derecho-de-aborto-clinico/

lunes, 22 de septiembre de 2008

Aborto en Chile: Un debate Pendiente

Chile es uno de los pocos países en que el aborto terapéutico es ilegal. Lo cierto es que nuestras abuelas se practicaban "remedios" sin problema de conciencia porque no existían anticonceptivos modernos y el aborto terapéutico era permitido por el Código Sanitario (1931-1989).

Hoy se realizan en Chile muchos abortos clandestinos, en condiciones seguras, los menos, e inseguras los más. En 1990, Alan Guttmacher Institute los estimó en 160 mil anuales, y en la actualidad Bonnie Shepard y Lidia Casas estiman que la cifra bajó 22%, al reducirse la mortalidad materna y las hospitalizaciones por el aborto.

Es difícil medir las dimensiones del fenómeno cuando no es posible acceder a datos confiables. No favorece el registro que las mujeres que se lo practican arriesguen ir a la cárcel.

En el mundo, es una práctica legal que no trae complicaciones físicas ni sicológicas. Es anacrónico ver los artículos 342 a 345 del Código Penal bajo el título de Crímenes y Delitos contra el Orden Familiar y la Moralidad Pública. ¿Qué resguarda la ley? No la vida de las mujeres ni su seguridad, menos su condición de ciudadanas y personas con derechos.

Existen tres tipos de mujeres que abortan: las con dinero para una clínica privada donde hacerlo con tranquilidad y en secreto; las de clase media que compran pastillas para abortar o pagan mucho dinero por uno realizado por personal mal calificado; y las pobres que introducen palillos y tallos o sondas con sustancias que les permiten abortar bajo riesgo de una perforación del útero o llegar a un hospital público, donde médicos/as y personal paramédico las maltratarán o denunciarán, basados en su propias creencias.

Chile es un ejemplo de inequidad social. Las mujeres pueden tener mayor autonomía sobre los eventos reproductivos de su vida mientras mejor situación económica tengan, así sucede con el aborto por libre demanda y terapéutico gracias a la dictadura militar, y también sucede con la pastilla del día después gracias a 36 diputados UDI y RN y el recurso que interpusieron ante el TC en alianza con el Opus Dei.

Las mujeres no abortamos porque nos gusta ni porque es fácil. Es la última salida a una situación problemática como dice Aníbal Faúndez. Nos vemos enfrentadas a la imposibilidad de tener control sobre nuestras decisiones reproductivas y quedamos embarazadas sin querer.

Razones hay como que no podemos negociar con nuestro marido o pareja cuándo tener sexo; que nuestro acceso a anticoncepción es limitado por barreras culturales o legales; que no tenemos acceso a información que nos permita conseguirla; que nos embarazamos y tenemos que asumir casi la totalidad de la carga; que no podemos mantener más hijos aún siendo felices y buenas madres; que tenemos otros planes como estudiar o trabajar; que a veces estamos solas; que no queremos criar el producto de una violación; que engendramos molas o fetos sin cabeza y no queremos esperar nueve meses para lo que nunca será un niño o niña; que algunas mujeres no queremos tener hijos, y que a veces fallan los métodos anticonceptivos.

Chile firmó y ratificó tratados internacionales como la Cedaw, cuyo comité expresó preocupación por la penalización vigente al ser un obstáculo para la equidad entre hombres y mujeres.

La población de este Estado "laico hasta donde se puede" está cada vez más dispuesta a que se legisle sobre aborto y el acceso para todas/os a los anticonceptivos. Así lo indicaron amplias mayorías en favor de la despenalización del aborto terapéutico, eugenésico y por violación en los sondeos de 2007, y la movilización social de abril del 2008 por la píldora del día después.

Aunque no exista voluntad política clara que apoye a la ciudadanía en esta materia, en Chile, hombres y mujeres tenemos que dar un debate respecto del país que queremos tener.

¿Queremos un Estado tutelado por la jerarquía de la Iglesia Católica y el Opus Dei? ¿O queremos un Estado laico y soberano, en que las políticas públicas de salud y otros ámbitos sean científicamente sustentadas como ocurriría en un Estado moderno y ciudadano?


Nota 1: Agradecimientos por la imágen que modificamos de Mujeres Públicas de Argentina, con quienes tenemos un alcance de nombres y reivindicaciones según su página www.mujerespublicas.com.ar

Nota2: Esta columna fue publicada en el diario la Nación hoy gracias al Observatorio de Género y Equidad, que nos ayudó a dar visibilidad a nuestra demanda feminista. http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20080921/pags/20080921205726.html.

domingo, 27 de julio de 2008

PRIMERA RESPUESTA DESDE EL ARZOBISPADO DE SANTIAGO A CARTAS PRESENTADAS EN APOSTASÍA MASIVA

Santiago, 22 de Julio de 2008
Señora Sara Baeza

Presente

De mi consideración:

Me permito dar respuesta a su consulta respecto a la solicitud de apostasía realizada en el mes de abril del presente ante este Arzobispado de Santiago. Al respecto, la autoridad eclesiástica competente se ha tomado un tiempo más prolongado en la revisión de esos antecedentes y de este modo poder dar una respuesta adecuada a esta materia.


Le saluda atentamente,

Padre Oscar Muñoz Toledo

Vice Canciller
Arzobispado de Santiago


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Estimados y estimadas:
Lo que han leido más arriba es la carta que recientemente se nos ha hecho llegar desde el arzobispado, creemos que es necesario que ustedes puedan acompañar nuestra exigencia de respuestas para el grupo completo llamando personalmente al arzobispado o dirigiéndose hacia sus oficinas para pedir una explicación del por qué no han recibido respuesta. Al parecer habrá que presionar sino es probable que se desentiendan del asunto.
Estamos planificando formas de visibilizar esta situación y de ejercer mayor presión sobre ellos, no pueden mantenernos como católicos si libremente ya les hemos dicho que no queremos seguirlo siendo ante nadie. Fuimos más de 500 personas a lo largo de todo Chile, y exigimos nuestro derecho a no formar parte de una institución que atenta contra la libertad de las personas y que interviene directamente en las políticas públicas en materia de sexualidad y reproducción. Queremos un Estado laico que represente a la totalidad de los ciudadanos y ciudadanas, en el papel la Iglesia y el Estado se separaron hace muchos años, hoy queremos que esta separación sea real, la democracia es laica sino no es democracia.
Prontamente les entregaremos más información respecto de los teléfonos y direcciones a las que deben dirigir sus reclamos en regiones.
Por el momento, les damos los datos del Arzobispado de Santiago
Direcciones y teléfonos
Calle Erasmo Escala 1872Santiago - Santiago - RM
Fono: (2) 787 5600
Saludos Cordiales
Colectiva Mujeres Públicas


martes, 1 de julio de 2008

MUJERES PUBLICAS CON LA EDUCACIÓN


A democracia charcha, pueblo rebelde!!!!!!


Esperaban que aceptaramos sin más las resoluciones de un tribunal que no representa a nadie
Ni cagando!!!! difundimos la el metodo Yuspe a toda la población

Ahora esperan que aceptemos la LGE que:

  • Es un acuerdo entre la concertación y la derecha que olvidó los fundamentos de las crítica hechas por el movimiento secundario, que todos apoyaron en su momento

  • Que no es representativo de los actores sociales de la educación

  • Que sólo maquilla el problema de la desigualdad educacional

  • Que no fortalece la educación publica

  • Que sigue permitiendo el lucro

  • Que no tiene legitimidad social

Ni cagando!!!!. Por eso, es importante que la ciudadanía se manifieste.

TODOS A LA CONSULTA CIUDADANA DE EDUCACIÓN.

Para que manifestemos lo que quiere la mayoría:

No esperaremos a que otros voten lo que nunca votarán”.

VOTA!!!! 2,3 Y 4 DE JULIO

EN www.consultaeducacion.cl

Colectiva mujeres públicas, por una vida feliz y el libertad....